Este es un sentimiento
natural con el que nacemos, por eso cuando vemos a un bebe nos produce una sensación
inmediata de amor. A lo largo de nuestra vida las experiencias van modificando
como personalmente percibimos o reaccionamos ante el amor, el miedo y muchas
otras emociones. Nos acondicionamos involuntaria o voluntariamente en busca de protección
para no sufrir.
Es fácil decir que
amamos a nuestro esposo, a nuestros hijos, a nuestras mascotas, a la
naturaleza, etc., cuando las cosas armonizan con nuestra forma de pensar, pero
cuando no es así, entonces experimentamos celos, corajes, angustias,
sufrimiento y mucho más. El verdadero amor no pone condiciones, no fuerza
situaciones, no crea sufrimientos. El sufrimiento es la falta de aceptación. Si
estas sufriendo entonces pregúntate
¿Qué es lo que no estoy aceptando de esta situación? ¿Verdaderamente estoy actuando con amor?
¿Qué es lo que no estoy aceptando de esta situación? ¿Verdaderamente estoy actuando con amor?
Hace un par de meses atrás
conocí al francés Rene Mey en una presentación que dio en el Centro de
Convenciones de Miami Beach, Florida. Su presentación era basada en el amor
incondicional. El abordo muchos puntos por la cual debemos trabajar para vivir
en el verdadero amor, el amor que edifica y crea. Él nos dijo que la célula
inicial de la creación es una célula de amor y a través de esa célula original
nuestro cuerpo se revitaliza de muchas formas. El enseña la Terapia de Regeneración
Celular la cual está basada en una terapia de amor. Los voluntarios que deciden
aprender esta terapia la imparten gratuitamente pues el verdadero amor no exige
ni espera nada a cambio.
Elevar tu consciencia para
vivir en amor es económicamente sin costo y los beneficios son infinitos. Haz
un análisis sobre tu persona y busca cada día una forma nueva de dar amor, de
llenar tu corazón del amor incondicional. Si prestas atención a tu persona,
siempre encontraras algo que puedes mejorar. Si te sientes en una situación difícil
de dar amor, detén tus pensamientos por un instante, respira lenta y profundamente,
ahora busca en tu mente una memoria de algún momento en tu vida donde sentistes
mucho amor en tu corazón. Vuelve a respirar lentamente y trata de resolver esa situación
de la mejor manera que puedas, sabiendo siempre, que has dado lo mejor de ti.
Ejercicios de Amor
·
Puedes
hacer algo tan sencillo como salir a caminar y observar a tu alrededor el aquí y
ahora, dando las gracias por ese momento que estás viviendo y amando lo que te
rodea, amando la creación.
·
Ama tu
cuerpo no llenándolo de tóxicos, haciendo ejercicio, meditando todos los días
·
Si eres
celosa, enfrenta esas inseguridades y libérate de esa emoción que se esconde
tras el velo de que amas lo que celas. El amor verdadero no cela.
Aprende amar con aceptación
San Francisco de Assisi dijo: “Cuando damos es
cuando recibimos”



