miércoles, 3 de diciembre de 2014

Aprendiendo a Amar

Este es un sentimiento natural con el que nacemos, por eso cuando vemos a un bebe nos produce una sensación inmediata de amor. A lo largo de nuestra vida las experiencias van modificando como personalmente percibimos o reaccionamos ante el amor, el miedo y muchas otras emociones. Nos acondicionamos involuntaria o voluntariamente en busca de protección para no sufrir.

Es fácil decir que amamos a nuestro esposo, a nuestros hijos, a nuestras mascotas, a la naturaleza, etc., cuando las cosas armonizan con nuestra forma de pensar, pero cuando no es así, entonces experimentamos celos, corajes, angustias, sufrimiento y mucho más. El verdadero amor no pone condiciones, no fuerza situaciones, no crea sufrimientos. El sufrimiento es la falta de aceptación. Si estas sufriendo entonces pregúntate
¿Qué es lo que no estoy aceptando de esta situación? ¿Verdaderamente estoy actuando con amor?

Hace un par de meses atrás conocí al francés Rene Mey en una presentación que dio en el Centro de Convenciones de Miami Beach, Florida. Su presentación era basada en el amor incondicional. El abordo muchos puntos por la cual debemos trabajar para vivir en el verdadero amor, el amor que edifica y crea. Él nos dijo que la célula inicial de la creación es una célula de amor y a través de esa célula original nuestro cuerpo se revitaliza de muchas formas. El enseña la Terapia de Regeneración Celular la cual está basada en una terapia de amor. Los voluntarios que deciden aprender esta terapia la imparten gratuitamente pues el verdadero amor no exige ni espera nada a cambio.

Elevar tu consciencia para vivir en amor es económicamente sin costo y los beneficios son infinitos. Haz un análisis sobre tu persona y busca cada día una forma nueva de dar amor, de llenar tu corazón del amor incondicional. Si prestas atención a tu persona, siempre encontraras algo que puedes mejorar. Si te sientes en una situación difícil de dar amor, detén tus pensamientos por un instante, respira lenta y profundamente, ahora busca en tu mente una memoria de algún momento en tu vida donde sentistes mucho amor en tu corazón. Vuelve a respirar lentamente y trata de resolver esa situación de la mejor manera que puedas, sabiendo siempre, que has dado lo mejor de ti.

Ejercicios de Amor

·         Puedes hacer algo tan sencillo como salir a caminar y observar a tu alrededor el aquí y ahora, dando las gracias por ese momento que estás viviendo y amando lo que te rodea, amando la creación.
·         Ama tu cuerpo no llenándolo de tóxicos, haciendo ejercicio, meditando todos los días
·         Si eres celosa, enfrenta esas inseguridades y libérate de esa emoción que se esconde tras el velo de que amas lo que celas. El amor verdadero no cela.

Aprende amar con aceptación

San Francisco de Assisi dijo: “Cuando damos es cuando recibimos”